Neuroarquitectura: el reflejo por fuera de lo que somos por dentro

 
Related

Factores de riesgo psicosociales para los trastornos de alimentación.

NeuroPsiquiatria
2216 points

Un nuevo estudio sugiere que los adultos mayores que no duermen bien tendrían una mayor probabilidad

NeuroPsiquiatria
1024 points



Most recent

5 consejos para averiguar los gustos de alguien antes de hacerle un regalo

MaríaGeek
12 points

5 consejos para elegir una buena sala de póker online

MaríaGeek
8 points

Aviso: Una brecha de seguridad roba los datos de 1,2 millones de usuarios de WordPress

NOTICIAS-ETF
134 points

La OMS nombra Omicron a nueva variante de coronavirus y advierte posible mayor riesgo de reinfección

NOTICIAS-ETF
162 points

Si le han recetado aspirina para prevenir estas dolencias ¡cuidado!

NOTICIAS-ETF
224 points

Cómo crear un entorno Montessori en la habitación de los peques

Saludables
116 points

El software que está cambiando el mundo del ecommerce

Pluglin
12 points

WHO IS LEE JAE-MYUNG?

pensamiento Libre
254 points

¿Cómo detectar un alimento ultraprocesado?

NOTICIAS-ETF
10 points

Ventajas de la traducción simultánea

Mis Noticia
12 points
SHARE
TWEET
El cerebro humano se conformó hace unos tres millones de años para vivir en la sabana, rodeado de luz, cielo y naturaleza. Parece que lo hemos olvidado, pero la vida no nos programó para vivir encerrados en espacios reducidos, diminutos, alejados de la vida natural. Acabamos así por las presiones sociales y económicas imperantesů y pagamos un precio por ello. ¿Cómo percibe nuestro cerebro los espacios en los que vivimos actualmente? ¿Cómo afectan a nuestro ánimo o a nuestro rendimiento? ¿Hay una relación entre cerebro y espacio?

Neuroarquitectura: el reflejo por fuera de lo que somos por dentro

La neuroarquitectura es una disciplina emergente que en Estados Unidos, que cuenta incluso con una Academia de Neurociencia para Arquitectura. La misma empieza a arrojar indicios interesantes para ayudarnos a comprender cómo el hábitat en el que vivimos afecta a nuestra salud física y mental. No se trata sólo de intuir que el color o el espacio tienen un impacto sobre nuestro estado de ánimo. Se trata de ir un paso más allá e indagar sobre qué efecto específico tienen los espacios sobre el estrés, las hormonas y el tipo de pensamientos que generamos. Actualmente se está investigando la relación entre espacios amplios y pensamiento creativo; sobre el poder misterioso de la naturaleza para estimular tanto la concentración, como la curación de las personas tras una enfermedad; o sobre el impacto de los edificios y muebles con ángulos afilados sobre la amígdala, implicada en los procesos de defensa y agresión del cerebro. “Se trata de considerar cómo cada aspecto de un entorno arquitectónico podría influir sobre determinados procesos cerebrales, como los que tienen que ver con el estrés, la emoción y la memoria”
Desde hace unos años, está surgiendo tanta información que algunos arquitectos denominan esta etapa el nuevo Renacimiento de las ciencias del diseño y la arquitectura. Libros como Inquiry By Design: Environment Behavior/Neuroscience in Architecture, Interiors, Landscape and Planning de John Zeisel, indagan en el campo de la neurociencia para describir el impacto de los edificios y de los espacios en nuestras vidas. Se trata de conocernos por dentro, para lograr concebir edificios y espacios en consonancia con nuestro bienestar no sólo físico, sino también mental.
De entrada, algo si está muy claro: fabricamos más oxitocina y serotonina, relacionadas con la relajación y el disfrute, si nuestros entornos son agradables. Resulta dudoso que el tipo de diseño que llevamos años aplicando a nuestros hogares, escuelas, hospitales o residencias para la tercera edad, por mencionar algunas de las que han sido más castigadas por la falta de espacio y la negación de la necesidad de cualquier elemento de belleza formal, ayuden a las personas que las habitan a sentirse mejor. ¿Cuántos de nosotros vivimos en espacios que reflejan nuestras necesidades vitales, nuestros sueños?
Debemos ser racionales y pragmáticos, sin duda, pero sólo hasta un punto, y sin perder de vista que los elementos arquitectónicos de los distintos espacios, públicos y privados, afectan los ánimos y la forma de pensar de sus moradores. Aunque esto siempre se ha tenido en cuenta para el diseño y construcción de los grandes monumentos, se ha denegado en la vida diaria de la mayoría de los humanos, sobre todo en estas últimas décadas, tan volcadas en la supervivencia de lo físico y en el abandono de lo emocional. Se trata pues de descubrir y reconocer de forma consciente el impacto, positivo o negativo, del espacio que nos rodea en nuestras vidas, en nuestra creatividad, en nuestros ánimos. Tenemos derecho a exigir que nuestros hábitats privados y colectivos reflejen y estimulen lo mejor que llevamos dentro.

Fuente: carpediemcomunidadterapeutica.blogspot.com.ar
SHARE
TWEET
To comment you must log in with your account or sign up!

Comentarios más recientes
El Chino Rodríguez
Que bueno si se prestara mas atención a esto. Muy buen artículo
 
Featured content