Historia de la foto de faros más famosa del mundo

 
Related

Terremoto de 7,9 sacude la costa de Indonesia

Noticas increibles
1218 points

Astronautas del Apollo 10 escucharon una música extraña detrás de la Luna

Noticas increibles
1174 points



Most recent

La EMA aprueba la pastilla anticovid-19 de Merck para uso de emergencia

NOTICIAS-ETF
140 points

ELECTRICIDAD BARATA Y CERO CO2: Bill Gates arranca asalto las eléctricas con reactor nuclear barato

NOTICIAS-ETF
104 points

El virólogo Luis Enjuanes pide que la Seguridad Social no cubra el tratamiento a los no vacunados

NOTICIAS-ETF
10 points

Si le han recetado aspirina para prevenir estas dolencias ¡cuidado!

NOTICIAS-ETF
224 points

HUMO BLANCO EN CONCLAVE DE CENTRO

pensamiento Libre
104 points

Tips para triunfar con una tienda online para expertos de un sector

Mis Noticia
10 points

Decidí seguir siendo feliz

El diario de Enrique
8 points

No es una broma: Café y chocolate, dos grandes aliados contra el Alzheimer

NOTICIAS-ETF
190 points

¡Qué bello es vivir! - Una mañana en mi SPA favorito

El diario de Enrique
6 points

5 consejos para averiguar los gustos de alguien antes de hacerle un regalo

MaríaGeek
12 points
SHARE
TWEET
¿Cómo se hizo esta foto? ¿Murió el farero arrollado por la ola? La pregunta me la hice la primera vez que vi esta impactante imagen a tamaño gigante en un póster en no sé que lugar. Luego la volví a ver cientos de veces en cientos de lugares diferentes, igual que seguro la habréis visto vosotros: es uno de los póster más vendidos en tiendas de decoración y recuerdos.

Historia de la foto de faros más famosa del mundo

Y mira por dónde hoy que estoy en la isla francesa de Ouessant, en el Finisterre de Bretaña, me he tropezado sin querer con la historia de esa foto y la del farero que la protagoniza.

El faro se llama La Jument y es una de las linternas de mar más espectaculares de la costa francesa. Está a dos kilómetros aguas adentro de la isla de Ouessant y fue construido entre 1904 y 1911 para señalizar unos peligrosísimos bajos en los que se habían producido multitud de naufragios.

La historia de la foto tiene lugar el 21 de diciembre de 1989. El fotógrafo francés especializado en imágenes de faros Jean Guichard sobrevolaba en helicóptero La Jument un día de fuerte tormenta buscando la foto perfecta de esas gigantescas olas del Atlántico golpeando contra la estructura del faro. Dentro, el farero Theophile Malgorn, que por aquel entonces rondaba la treintena de años, escuchó las repetidas pasadas del helicóptero y pensó que algo raro podía ocurrir; quizá el piloto estaba tratando de ponerse en contacto con él por un naufragio o por algún accidente. Y en una maniobra a todas luces descabellada abrió la puerta para ver qué pasaba.

La acción completa duró apenas unos segundos. Guichard vio a aquel hombre en la puerta y su instinto de fotógrafo le dijo que allí había una composición perfecta: el hombre y la fuerza de la naturaleza. Empezó a disparar en modo ráfaga su cámara casi a la vez que una nueva ola gigante empezaba a abrazar con toneladas de agua embravecida la estructura del faro. En ese mismo instante, el farero Malgorn –asomado al quicio de la puerta- escuchó un trueno seco, como una estampida brutal (el impacto de la ola contra el frente del faro) y supo que había cometido un tremendo error. Tan rápido como abrió volvió a cerrar la puerta, justo una milésima de segundo antes de que la ola lo arrasara todo. Estaba vivo de milagro. En el carrete de Guichard quedaron impresas 9 imágenes –las que al motor de la cámara le dio tiempo a disparar - que le harían famoso de por vida y con las que en 1990 obtendría el segundo premio en el World Press Photo (el primero fue para la célebre foto de un manifestante chino parando él solo una columna de carros de combate en Tianammen).

El farero Theophile Malgorn sigue viviendo en esta isla de Ouessant y no quiere que nadie le vuelva a preguntar por la maldita foto. Me cuentan sus allegados que se cabreó mucho en aquel momento porque le habían puesto en un aprieto mortal de manera irresponsable y además por un tema comercial; él salió a ver qué pasaba por profesionalidad y casi le cuesta la vida. Pero que poco después Guichard lo visitó en su casa, le regaló una foto firmada de aquel “momento decisivo” -que diría Cartier Bresson- y se hicieron muy amigos.

El último farero abandonó La Jument el 26 de julio de 1991. Desde entonces es un faro automático. Theophile es ahora el telecontrolador del faro de Creac’h, también en Ouessant. Los vecinos suelen verlo pasear con sus perros por el sendero que bordea la costa de la isla, con la mirada perdida en el mar bravío que rompen contra estos acantilados, observando la silueta oscura de los faros en los que siendo más joven pasó tremendos ratos de soledad en un cuarto húmedo y oscuro.

Los fareros son (o eran) gente muy especial. Seres solitarios y poco habladores, artistas con todo el tiempo del mundo para escribir, pintar o esculpir. Filósofos de una vida que muy pocos hubieran sido capaces de soportar.

Por eso les resulta difícil adaptarse a una vida sedentaria, controlando un faro delante de un ordenador en un aséptico cuarto con calefacción después de haber sido los últimos románticos del mar; filósofos solitarios que cada noche encendían luces con las que salvar vidas de navegantes anónimos que nunca les conocerían ni tendrían ocasión de agradecérselo. Como Theophile Malgorn.

Fuente: blogs.elpais.com
SHARE
TWEET
To comment you must log in with your account or sign up!
Featured content