Ante los acontecimientos recientes que derivaron en el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, señalado como líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, el jefe del Partido Democracia Plena, Raymundo Rivera Lopeztiana, emitió un mensaje a la nación acompañado de una lectura técnica desde la óptica de la seguridad nacional.
El dirigente estableció que el hecho constituye un golpe táctico relevante, pero advirtió que la neutralización de un liderazgo criminal no implica la desarticulación automática de su estructura. Las organizaciones de esta naturaleza operan mediante células regionales, redes financieras autónomas y cadenas de mando escalonadas que les permiten reaccionar con violencia inmediata para proyectar control y capacidad de daño.
Los eventos registrados en Jalisco, Colima, Michoacán, Tamaulipas, Guanajuato, Veracruz y Puebla fueron interpretados como acciones de violencia reactiva: bloqueos, incendios y actos de intimidación cuyo objetivo central es generar percepción de caos y presionar al Estado.
En su mensaje, Rivera Lopeztiana subrayó que cualquier cooperación con Estados Unidos debe sujetarse a principios de soberanía, legalidad y supervisión institucional. Señaló que la coordinación binacional puede ser estratégica en materia de inteligencia, pero nunca debe traducirse en subordinación ni opacidad.
Respecto a la Ciudad de México, el análisis expuesto fue prudente. Reconoció que el riesgo absoluto no existe en escenarios de alta tensión, pero afirmó que la capital cuenta con mayores capacidades de despliegue federal, monitoreo e inteligencia preventiva. Alertó contra la propagación de rumores que puedan amplificar el miedo social, señalando que el control narrativo también forma parte de la seguridad nacional.
El jefe partidista insistió en que la lucha contra el crimen organizado no puede limitarse a acciones espectaculares contra figuras visibles. Planteó la necesidad de desmantelar estructuras financieras, cortar flujos de armas, fortalecer fiscalías y profesionalizar cuerpos policiales con enfoque estratégico.
Finalmente, el mensaje hizo un llamado a la unidad institucional y a la responsabilidad política. “México no puede ser rehén del terror”, afirmó, destacando que la firmeza del Estado debe combinarse con serenidad social y coordinación intergubernamental.
El Partido Democracia Plena reafirmó que la seguridad nacional exige inteligencia estructural, no improvisación; soberanía activa, no dependencia; y estabilidad democrática, no pánico colectivo.