Domingos que hablan de nosotros

 
Most recent

Democracia Plena ante la Agenda 2030: Gobernanza Participativa como Estrategia de Incidencia

Tomando partido✊🇲🇽
18 points

Reducir la jornada laboral sin blindar el descanso efectivo, nuevo esquema de explotación

Tomando partido✊🇲🇽
20 points

Nuestro absoluto respeto a los soldados que cumplen con honor su deber

Tomando partido✊🇲🇽
10 points

WCAR celebra su cuarto aniversario con una visión global del mercado de usados

Prensa
18 points

Ingresar a instancias multilaterales no es claudicar. Es ocupar terreno, democracia plena

Tomando partido✊🇲🇽
12 points

Protocolos comerciales y trato digno: una línea que no debe cruzarse

Tomando partido✊🇲🇽
14 points

Arte organizado frente al autoritarismo: memoria, conciencia y futuro

Tomando partido✊🇲🇽
66 points

Una clase dirigente no coerciona, busca que su cosmovisión se convierta en sentido común

Tomando partido✊🇲🇽
14 points

Comparativa definitiva: ¿Cuál es la mejor herramienta de email marketing gratis en 2026?

Actualidad
66 points

No podemos normalizar la violencia entre adolescentes como si fuera parte de la cotidianidad

Tomando partido✊🇲🇽
32 points
SHARE
TWEET
Entre la calma ganada, la distancia de los hijos y la serenidad de comprender su camino

 Domingos que hablan de nosotros

Foto fruto de la composición dictada a la IA de Microsoft

02 febrero 2026

- Ay, vaya con los domingos, son todo un símbolo de nuestro estado, sí, nos sonríe la vida cuando ya tenemos cierta edad porque la presión laboral, las prisas y las citas a todas horas se terminaron. Ahora es siempre domingo. ¿Añoramos aquellos tiempos?

- No hay una respuesta clara para esa pregunta ya que depende en gran parte de la calidad de nuestra salud y del estado físico de cada cual. Los hay que a sus sesenta y siete años (y más), siguen corriendo maratones o aún juegan al pádel, mientras que a otros sólo les apetece reunirse con los amigos en el quiosco o en el Bar de Manolo para tomar café y así charlar toda la mañana o toda la tarde (va a gustos de cada uno).

- Pero hay otros que se sumergen en su soledad pareciéndoles que nada puedan hacer. A los hijos les dieron estudios y apoyo hasta que finalmente se casaron, marcharon de casa y de ciudad (algunos, incluso de país), y ya solo se ven una o dos veces al mes con suerte o al año según la lejanía.

- Pero... ¿es justo o necesario entristecerse por este aparente olvido en el que quedan esos jóvenes maduritos? (como diría nuestra admirada Pepa Fernández).

- Quizá convenga recordar que no siempre se trata de olvido, sino de esa independencia natural que todos deseamos para nuestros hijos cuando los vemos crecer. Ellos también navegan sus propios retos, sus trabajos inciertos, sus horarios imposibles y estas épocas tan complicadas que a veces apenas les dejan aire. No es desamor, ni desinterés, es simplemente la vida avanzando. Y en ese avance, aunque nos veamos menos, seguimos siendo su puerto seguro, su referencia tranquila, la certeza de que cuando vuelvan, aunque sea de tarde en tarde, encontrarán el mismo cariño intacto. Seamos felices viéndolos felices, ese debe ser nuestro principal orgullo.

Fuente: elcaminoseestrecha.blogspot.com
SHARE
TWEET
To comment you must log in with your account or sign up!
Featured content