El 3 de enero de 2026 marcó un punto de quiebre para todo el continente y, debemos decirlo, para el mundo entero,
COMUNICADO CONJUNTO, UNIÓN DE REPÚBLICAS SOCIALISTAS DE AMÉRICA LATINA ☆ PARTIDO DEMOCRACIA PLENA
Una potencia imperialista —que los analistas afirmaban se encontraba en decadencia— ejecutó una intervención militar en Venezuela, secuestrando a su presidente y a su esposa, quien además es una representante del pueblo.
En el operativo fueron asesinadas 120 personas, entre venezolanos y cubanos, después de bombardear diversas zonas del país.
La historia es conocida por todos. Sin embargo, lo que debemos extraer de estos acontecimientos, que para nosotros constituyen la mejor escuela, es lo verdaderamente importante:
1. No existe soberanía real de los países.
El mundo continúa rigiéndose por la ley del más fuerte. Quien posee la capacidad de atacar con violencia y desplegar todo su poder militar puede destruir cualquier proyecto político que intente iniciar su propio camino.
2. Las elecciones encuentran su límite en la fuerza.
Nuestros países celebran elecciones, pero estas se desarrollan dentro del marco de la legalidad burguesa, sometidas al imperialismo financiero y obligadas a seguir pagando una deuda externa impuesta.
3. Sin armas nucleares jamás se permite la soberanía.
Actualmente son pocos los países que poseen armas nucleares. Estas no aportan nada a la humanidad; solo sirven para amenazar a otros territorios. Sin embargo, el imperialismo no dudará en utilizarlas, como ya lo ha demostrado históricamente en Japón.
4. Los países deben romper relaciones con Estados Unidos y su engendro, Israel, que representan lo peor del régimen fascista y sionista. Es necesario presionar a los partidos políticos de cada país para que adopten una posición clara y firme contra el imperialismo.
5. La clase trabajadora recurrirá a la huelga como medida de presión contra el imperialismo cuando sea necesario.
Es necesario paralizar la producción , detener la rueda , los trabajadores son los que producen las armas y las bombas.
La pregunta ¿qué hacer? retumba en los oídos de todos. Hoy, como siempre, la respuesta es organizarnos. Trabajar en tres líneas fundamentales:
teórica, militar y de propaganda.
Se dice que es imposible enfrentar al ejército más poderoso de la historia de la humanidad. Sin embargo, como nos enseñó Mao:
“El imperialismo son tigres de papel; ellos deben temernos a nosotros.”
No se trata de temeridad. La historia demuestra que el imperialismo es capaz de perpetuar genocidios, como ocurre en Palestina, bombardeando niños sin ningún remordimiento. Estamos en guerra contra el imperialismo.
No basta con organizarnos únicamente en el terreno electoral; es necesario pasar al contragolpe, tal como nos advirtió el Che Guevara:
“No se puede confiar en el imperialismo, ni tantito así, nada.”