Playa San Juan (Alicante), ayer
23 enero 2026
- El mar empieza a cansarse. No levanta la voz, pero su furia se siente. Cada ola trae un mensaje que preferimos no escuchar: “basta”. Durante años lo hemos tratado como vertedero, como decorado, como recurso infinito. Hoy, en silencio, empieza a rebelarse.
- Las mareas suben un poco más de lo habitual. Las playas retroceden. La espuma golpea con un ritmo distinto, casi como un aviso. No es venganza: es consecuencia. El mar no amenaza por capricho, sino porque lo hemos llevado al límite.
- Quizá aún estemos a tiempo de reconciliarnos con él. De escucharlo antes de que su advertencia se convierta en sentencia. Porque cuando el mar habla, lo hace con toda la fuerza del planeta. Y ahora mismo, nos está diciendo que cambiemos.
Fuente: blogger4deenrique.blogspot.com