El gobierno de México no puede seguir actuando con tibieza cuando está en juego la soberanía nacional.
Las advertencias oficiales emitidas por la Federal Aviation Administration (FAA) de los Estados Unidos confirman la existencia de operaciones militares y de interferencia GNSS en la región aérea del Pacífico centroamericano, una zona que incluye espacio aéreo mexicano. Estos hechos no son menores ni administrativos: son indicadores claros de actividades militares inusuales con impacto directo en nuestra seguridad aérea y territorial.
Ante ello, resulta inadmisible el silencio del gobierno encabezado por Claudia Sheinbaum. No denunciar, no exigir explicaciones formales y no activar los canales diplomáticos y multilaterales correspondientes equivale a renunciar al deber constitucional de defender la soberanía del país.
México no es patio trasero de nadie, ni puede normalizar que fuerzas extranjeras operen o interfieran en su entorno estratégico sin consecuencias políticas. La pasividad gubernamental no es prudencia: es complicidad por omisión.
El partido Democracia Plena, exige:
1. Una explicación pública e inmediata del gobierno federal sobre el alcance de estas operaciones.
2. Una protesta diplomática formal ante el gobierno de los Estados Unidos.
3. La comparecencia de las autoridades responsables de la defensa del espacio aéreo nacional.
4. La activación de mecanismos internacionales para garantizar que no se repitan violaciones o riesgos a la soberanía mexicana.
La historia juzga con dureza a los gobiernos que callan cuando deben defender a su pueblo.
México merece un Estado firme, no uno subordinado.
La soberanía no se administra: se defiende.