Prostitución y coronavirus: crece el sexo en pisos y la vuelta a países de origen

 
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 Prostitución y coronavirus: crece el sexo en pisos y la vuelta a países de origen


Una de las mujeres en contexto de prostitución de Alicante, bajo el pseudónimo de Sara, explica la situación actual del colectivo tras la irrupción de la pandemia. | HÉCTOR FUENTES


24 noviembre 2020
-A veces cerramos los ojos, otras oídos sordos, pero sabemos que esas cosas pasan, sí, sabemos que existen pero las ignoramos. No va conmigo, decimos, pero ahí están y, al parecer, ahí seguirán y no solo en mi ciudad, no, esto sucede, aún y en distintas formas, en todo el mundo.
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Prostitución y coronavirus: crece el sexo en pisos y la vuelta a países de origen

El número de mujeres prostituidas en calle se reduce a la mitad en Alicante desde el inicio de la pandemia: «Trabajamos un 80% menos»

Pablo González

22·11·20 | 21:30 | Actualizado a las 09:59

La prostitución en las calles de Alicante desciende desde que el coronavirus entró en escena. La principal avenida de la ciudad donde se realiza esta práctica ha visto cómo el número de mujeres se reduce a la mitad. Pero pese al primer impulso que hace pensar que este mundo deja de existir o que al menos ha perdido fuerza, la realidad que abofetea es otra: el número de pisos, espacios llenos de vulnerabilidad donde se trasladan algunas de estas mujeres, ha aumentado. Por otro lado, algunas de ellas han optado por regresar a sus países de origen hasta que la situación cambie.

La avenida de Dénia es la principal zona de prostitución en calle de Alicante, y uno de los cuatro emplazamientos donde tiene lugar esta práctica en la ciudad. Los otros tres son la avenida de Elche, a la altura de la fábrica de harina, y donde habitualmente se sitúan mujeres transexuales, los clubes de alterne y, por último, los pisos.
Cuando el coronavirus aterrizó en España, las cosas empezaron a funcionar peor en el mundo de la prostitución. Alis, que no se llama Alis, tiene 31 años y llevaba cuatro en contexto de prostitución. El lugar donde hasta ahora pasaba las noches era la avenida de Dénia. «Las semanas de antes de declararse el estado de alarma ya venían menos hombres, solo uno o dos cada noche, y había días que ninguno», explica esta joven en una entrevista con este diario vía Skype desde Rumanía, su país de origen, al que decidió regresar tras ver la situación.,

Tiene tres hijos y está casada. «Trabajaba en la calle para alimentar a mi familia», cuenta Alis. «Cuando llegó el covid, no tenía trabajo, así que me volví con mis hijos». Alis explica que en aquel entonces descartó la alternativa que se le presentó: «sabía que irme a un piso era una opción, pero no me gusta eso».

«Volveré a Alicante cuando pueda trabajar en la calle sin problemas. Ahora no se puede», cuenta la joven, a la que el toque de queda le fuerza a cambiar su horario habitual: «Hay que empezar a trabajar muy pronto para volver a casa a la hora. Y se arranca casi de día, no me gusta. Me da vergüenza, hay mucha gente».

Sara es otra mujer en contexto de prostitución , aunque ella sí que ha decidido continuar en la avenida pese a la situación actual. «Hemos pasado de ser unas doce a la mitad, cerca de seis», cuenta.

El día a día de Sara incluye cambios. Antes se desplazaba hasta el lugar a las 21 horas y allí era prostituida hasta cerca de las dos de la mañana. Ahora ha tenido que adelantar el comienzo a las 18 horas para poder regresar a casa antes del inicio del toque de queda. Ella también tiene dos hijos menores de edad que se encuentran en un país de Europa del Este, del que es originaria.

«Ha cambiado mucho el tráfico», cuenta bajo su pseudónimo esta mujer, señalando éste como uno de los principales motivos por el que ha descendido el número de clientes. «Ha bajado mucho el número de hombres que vienen, ahora trabajamos cerca de un 80% menos», señala. «La gente tiene más miedo de venir», añade Sara.

Esta mujer lleva mucho tiempo en contexto de prostitución de manera intermitente desde que hace quince años llegó a Alicante. «Yo ahora vivo cien por cien de esto. Nos está afectando mucho», explica. Según su testimonio, trabaja para alimentar a sus hijos, y su situación durante el confinamiento fue muy complicada. «No podía ir a trabajar y no tenía ninguna ayuda. Tuve que tirar de lo que había ahorrado y comer de los alimentos que me daban», cuenta Sara, que pese a cumplir con los requisitos y estar en una situación de vulnerabilidad, no se le ha concedido el Ingreso Mínimo Vital. «El dinero es muy escaso, también para los clientes, que ahora hay veces que prefieren usarlo para otras cosas», añade.

Sara asegura que hace uso de la mascarilla durante toda la noche, «también durante el sexo». Aunque asegura que «los clientes no suelen tener problema con la mascarilla», cuenta que alguno sí los ha puesto, y que ella se ha negado entonces a estar con ellos. «Al cliente que no quiere, le digo: ‘venga, fuera’». En relación al descenso de número de mujeres que son prostituidas en calle, Sara explica que «hay algunas que se han retirado, otras se han ido a Alemania o Inglaterra, donde hay más dinero, y otras se han ido a pisos. «Ahora hay muchos más pisos. Y hay gente que dice, para pagar esto en la calle, pago diez euros más y me voy a un piso con una cama».

La vulnerabilidad del hermetismo de los pisos
En estos espacios cerrados, el motor de la prostitución es el mismo que en la calle, todas las trabajadoras del sexo ejercen por necesidad. Del mismo modo, algunos de los que manejan los hilos de este colectivo, es decir, de quienes ponen el dinero para pagar el alquiler, tienen las mismas caras. Sin embargo, la situación para las mujeres en contexto de prostitución que abandonan la calle para trasladarse a estos espacios, se complica todavía más por el casi nulo contacto que pueden mantener con ellas las distintas entidades sociales para apoyarles. Se trata de espacios herméticos donde muy a menudo hay casos de drogadicción y falta de salubridad. Quien acude a uno de estos pisos conoce previamente, a través de imágenes, qué mujeres son las que se encuentran ahí.

Fuente: https://www.informacion.es/alicante/2020/11/22/prostitucion-covid-crece-sexo-pisos-24835509.html

Fuente: etf1949.wordpress.com
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