EL RENACIMIENTO DE LOS ESTADOS DE BIENESTAR

0.00% credibility
 
Related

CONSTRUYENDO TEJIDO SOCIAL A TRAVES DE LA GASTRONOMIA

ANONIMO
282 points

Buda: ¿el primer humanólogo en la historia de la Humanidad?

ANONIMO
700 points



Most recent

Comer semillas de Cannabis: ¿Puede colocarte?

Henri Monzó Catalá
16 points

Nos olvidamos de vivir, de apreciar lo que ello significa.

Enrique TF
18 points

Mourir ou vivre?

Enrique TF
12 points

Muere por la covid-19 el cantautor mexicano Armando Manzanero

Henri Monzó Catalá
16 points

El planeta se muere

Henri Monzó Catalá
10 points

La Policía de Benidorm evita el suicidio de una joven que lo anunció por Tik Tok

Henri Monzó Catalá
10 points

El consumo de alcohol de leve a moderado causa 23.000 cánceres anuales en Europa

Henri Monzó Catalá
12 points

Resumen del año Teatral 2020, Tambien los fallecidos

Benjamin Bernal
14 points

JERUSALEMA EZ - LINE DANCE (Colin Ghys & Alison Johnstone)

Enrique TF
16 points

Pablo Iglesias deja la política tras sentirse "retratado" en el último spot de Ciudadanos

Henri Monzó Catalá
36 points
SHARE
TWEET
Foto de La Vanguardia

EL RENACIMIENTO DE LOS 
ESTADOS DE BIENESTAR

*Por: Octavio Cruz González

Aunque personalmente considero qué, detrás de las decisiones políticas que se han tomado, a raíz de la declaratoria de Pandemia mundial por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ante la aparición en el planeta de un nuevo y virulento virus, detrás de ellas existen otros tipos de intereses, poco claros y confusos, con los que, en mi humilde opinión, se están intentando obtener unos mayores controles sobre el individuo como tal, no solo en Colombia, sino en la mayoría de países del mundo entero, sobre todo en aquellos que están siendo gobernados en base del capitalismo, más que todo del salvaje e inhumano, como si fuera éste el sistema ideal de desarrollo, y con la iniciativa privada como el mejor modelo a seguir, confiados a su vez en la existencia de una ética universal e individual de quienes ostentan ese poder económico y social, y a la par creyendo, con una férrea fe, en que los seres humanos son buenos de por sí, cuando paralelamente el planeta se está enfrentando a otros problemas más graves, y con consecuencias mucho más mortales, como es el hambre en sí, la cual, en el mismo lapso de tiempo en que ha transcurrido la supuesta pandemia, ha visto morir a un número de seres humanos mayor de veinte veces más que las personas muertas por la denominada pandemia, sin que por ello se declare una emergencia mundial, y sin que se considere a la inequidad social una pandemia moral.
Sin embargo, las consecuencias provocadas por la misma emergencia, ante un problema netamente de salud pública, y las posibles soluciones económicas y sociales tomadas para la implementación de los paliativos para enfrentarla, han dado pie a visibilizar la gran importancia que tienen los Estados como tales, con sus diferentes instituciones, para que suceda la irrigación del bienestar sobre la población en general, instituciones que desgraciadamente y desde hace tiempo, vienen siendo atacadas, desmontadas y transformadas sus funciones, con el peregrino argumento de estarse viendo sometidas a la corrupción de los distintos movimientos y partidos políticos locales, a través de los funcionarios públicos que llegan a los cargos de administración, lo que, aunque en parte sea verdad, no es el verdadero trasfondo de la realidad, ya que, desde que apareció en la escena política del mundo el Neoliberalismo, como la mágica solución a los manejos económicos de los Estados, arguyendo que eran las leyes de los mercados las encargadas de determinar los manejos y las responsabilidades sociales, con sus propios medios de control, se ha podido demostrar que la fuente de la corrupción está en la misma iniciativa privada sin tener el control de unas fuertes instituciones del Estado.
Después de las consecuencias vividas en el siglo pasado, tras las experiencias de dos guerras mundiales, y a raíz de la creación de las Naciones Unidas como un organismo mundial de control global, la humanidad se concentró en desarrollar, y en crear, gobiernos más justos y equitativos, buscando generar un estado de bienestar social, con los Estados con derechos como guías, los mismos que el Neoliberalismo desde entonces viene tratando de eliminar, creando falsos sofismas filosóficos, y errados dilemas morales, que han terminado produciendo errores mortales en las sociedades que han caído en ellos, aceptando como verdaderos unos cantos de sirenas, que han permitido privatizar la mayoría de sus funciones sociales, entre las que se encuentran la prestación de todo tipo de servicios públicos, entre los que se encuentran la prestación de los servicios de energía eléctrica, de agua potable, alcantarillado público, educación y salud pública, servicio de transporte municipal, redes de infraestructura nacional (carreteras, puentes, túneles, hidroeléctricas, redes de trasmisión, etc.) convirtiéndolos todos desde entonces en negocios privados y desalmados, solo fundamentados e interesados en generar y en obtener ganancias desbordadas, sometiendo con ese proceder a sus habitantes a tarifas y a impuestos onerosos, sin considerar que entre las responsabilidades estatales está el tener o poder subsidiar esas tarifas, mucho más en países donde la mayoría de sus habitantes no tienen aseguradas unas fuentes de trabajo digno ni unos ingresos justos y permanentes, como es el caso específico de Colombia, con más de la mitad de su población sobreviviendo a partir de trabajos informales.
De allí se desprende que los fundamentos de un verdadero Estado, legal y justo, y con él el de los buenos gobiernos, están en lograr que las utilidades de sus riquezas naturales lleguen de manera equitativa a todos los rincones de su territorio, y a la vez que cubran y beneficien a todos sus habitantes, cualquier otro tipo de manejo es empoderar la injusticia social.


*Miembro de número del centro de pensamiento libre

SHARE
TWEET
To comment you must log in with your account or sign up!
Featured content